Aquí


Eran los tiempos del ir y venir. Los tiempos de ser nadie: ninguno o nadie: las sombras que quedan cuando todos se marchan: resaca, rescoldo, resolana. Los invisibles tiempos de los recién llegados. Los turbios, los turbulentos tiempos de quien arriba sin señales ni luces ni paraderos. Eran los desechables tiempos de la comida rápida y la intemperie. Los mendicantes tiempos de los transeúntes y los cafés de madrugada. Eran  sólo los tiempos repitiéndose, queriendo repetirse todos, pero no.

Comentarios

Miriam García dijo…
mencantó!

un abrazote apreciadísima.

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