graves y grávidos poetas abstemios


VI


Me quedo, tigre, solo, satisfecho,
hambriento a veces,
aquí en esta cantina
donde el tiempo no pasa.
En esta misma mesa
de la cervecería La Curva
en que gastábamos
la quincena y el tiempo
mi amigo Marco Antonio y yo
graves y grávidos poetas.
Pido cerveza. Escribo como entonces,
para qué,
unas líneas más o menos jocundas.
Pero pienso en la muerte
un áspero humor sopla, corre como un frío,
huele a tanino, como un tiempo fermentado,
un vino enfermo.

Comprendo que alguien me persigue,
alguien apunta,
alguno acecha, me caza,
venadea, tigrea, destruye.

Pido otra cerveza.



(Caza mayor, Eduardo Lizalde)

Comentarios

ophelias dijo…
Ah, Lizalde. Lizalde. Lizalde. Amo a Lizalde. Soy retefan.
derek dijo…
Buen texto negro y difuso.
espero pasar mas por estos aposentos.

un saludo!!.

ate: derek