de cómo desde hace algunos años le apuesto más al azar que al destino /el micrófono/

o de cómo los perros fueron y vinieron a tj pero en realidad ya nunca pudieron irse /el micrófono/ o de cómo nunca me entero de nada /el micrófono/ o de cómo
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no es ésta la primera vez que voy a tijuana, pero de qué manera explicar que sí, que esta es la primera vez que conocí tijuana; cómo entender este inusual enamoramiento por una ciudad desconocida, ajena y ahora en cierto modo ya mía; cómo describir la indeleble, la triste belleza de la contemplación del mar del norte

mientras caminábamos por playas le contaba a marcohuerta cómo fue que fui a dar a tijuana, le dije: fue por azar, yo pensaba enviar un poemario a un lugar llamado calkiní, pero el hombre de estafeta me dijo que tardaría una semana en llegar, la convocatoria no señalaba aquello de la fecha del matasellos así que era inútil enviarlo, me hallaba yo con los paquetes en la mano y no se me ocurrió otra cosa sino meterme a un ciber a buscar alguna otra convocatoria dónde mandar aquellas fotocopias que ya estaban listas para viajar, en internet encontré la convocatoria de Tijuana, cerraba precisamente ese día y aceptaba lo del famoso matasellos, así fue como mi poemario, que llegó a Tijuana antes que yo, fue el causante de mi primer viaje hasta allá

fui a recoger el premio durante una feria del libro y al año siguiente fui a presentar el libro en la siguiente emisión de la feria, en noviembre pasado fui a un encuentro de escritores que disfruté muchísimo, pero en todas esas ocasiones por diversos motivos no conocí la ciudad, no la viví, lo dicho, fue otra la que esas tres veces

el caso es que este viaje, por motivos personales, ha sido muy revelador para mí, escribía ayer que no soy una persona de fe, pero sí de signos, de señales, y pude percibir demasiadas en la mirada de los otros, en las palabras, en el tacto de los otros, experimenté aquello de que la mirada del otro me desnuda, me dice quién soy, y entonces, en ese justo momento uno se convierte en una pura disponibilidad, en fin

ya marcohuerta en su blog hizo una reseña muy divertida y sucinta de este viaje, así que sólo acotaré algunos puntos para mi particular solaz:

1) el traslado a lo rockstar de tampico a monterrey en un autobús etn en el que viajamos solitos el capote y yo (y todavía tuvimos la desvergüenza de tardarnos en despertar y bajar, pues si nada más son dos, alcancé a oír la voz no sé si del chofer o de quién, cuando estábamos por bajar todos soñolientos)

2) el hecho de que como capote y yo tenemos ahora un estilo de vida light, todo fue cerealitos, frutita, juguitos, pollo o carne asada, pan integral, cosas muy sanas y decentes (sí claro, excepto las xxlager y los camel, delincuentes y marlboro rojos para acabarla)

3) la buena onda de javier del cecut que nos fue a recibir al aeropuerto, nos obsequió algunas ediciones, nos concertó un par de entrevistas, fungió de maestro de ceremonias (y además me hizo dos preguntas dificilísimas)

4) el peculiar diseño de interiores del hotel: las perturbadoras pinturas de niños con perros, las esculturas de guacamayas, los murales de caballos y extraños ramajes en los techos, el último e ignoto piso totalmente cubierto de cortinas del cual marcohuerta asegura haber visto salir a un mozalbete de no mal ver

5) el dandy’s del sur (sus dueños paraditos en la entrada y la famosísima pretendiente de capote: laurita), la estrella (la cortina para hacerse un vestido bien luminoso y el viejito en medio de la pista que dijo: un saludo para sarau poeta de tampico), el ranchero (el tipo que me pagó una cerveza, misma que capote se tomó ante la mirada atónita del pagador de mi cerveza)

6) abril castro (poeta de la sonrisa pronta, capote dixit) la presentación super chida que nos hizo, la lectura mixeada de los perros de agua, el grito cuando fuimos en tu búsqueda capote: ¡marcohuerta, perrodeagua!, toda su ayuda para armar la presentación, el recorrido por la otra tijuana, la plática en el estrella,

7) las inmejorables compañías anfitrionas, muchas muchas gracias: esme (guarda bien ese colchón que los perros algún día seguro lo utilizaremos), miriam, claudia…

8) amaranta y daniel (salud por la madre patria capote dixit méndigo malincho en potencia) con quienes nos la pasamos pocamadre / el micrófono / la caminata que nos hizo mostrar nuestra mala condición física (llegamos bofeados al dichoso ranchero) / el micrófono / mis rodillas incapaces que resultaron no serlo tanto / el micrófono / las lecciones de baile / el micrófono / la pregunta de capote, dónde estamos ¿estamos en tijuana?

9) capote y yo frente al mar del norte, la caminata de hora y media, la ola y cuando corrí, el letrero equivocado, nuestro enamoramiento de ese mar, el frío, nuestro no querernos ir

10) los otros dos antros del viernes (cómo andaría, ya no recuerdo ni su nombre) / el micrófono/ la cerveza que me faltaba para estar a tono (nadie me cree pero yo sé cuando me falta una cerveza para que todo me valga madre) / el micrófono/ la emboscada /el micrófono/ el hecho de que soy tan, pero tan “despistada” (pendeja, capote dixit) que nunca me entero de nada

11) el regreso: tijuana-guadalajara-monterrey-tampico: las interminables divagaciones con capote en aeropuertos y terminales: el hecho de que me hayas ido a buscar a cierto lugar de cuyo nombre no quiero acordarme y que me hizo quererte más de lo que ya te quiero pinche paris-capote
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12) "somos lo que tocamos al salir de la infancia: yo toqué el mar" (juan domingo argüelles)
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Comentarios

demeter.saenz. dijo…
jaja wow! me he divertido leyendo esta entrada :) una pregunta que me acaba de surgir Sara: el hecho de pendejearnos [refiriendome claro al hecho de cometer un error y reclamarnos a nosotros mismos]nos hace mas humanos?

jaa bueno una ocurrencia mia.

Saludos S.B. que estes bien!!!
Miriam García dijo…
me da entre nostalgia y alegria leer los textos que escriben los compas cuando se van de tijuana (enamorados). leerlos siempre es garantía de sus negras intenciones de volver. nosotras desde aca les abrazamos.
esme dijo…
Mi sarísima, que bueno que disfrutaron de nuestra ciudad. Fue un placer acompañarlos en esta travesía marítima (la de las chelas, je je). El colchón los esperará, ya saben...

Un beso fuerte desde acá, la Tijuana nocturna y literaria.

Esmeralda
abril dijo…
Le debo una contestación tranquila a su correo. me encanta este post. Desde acá un abrazo. Ya sabe que los esperamos.

seguimos en chinga.


la abril
sarauribe_26 dijo…
demeter.saenz:

pues más que reclamarnos, lo que nos hace no sé si más humanos pero sí mejores personas es admitir nuestros errores, tener la capacidad de reconocer que podemos equivocarnos y en lugar de ahogarnos en lamentaciones, recriminaciones o culpas, tratar de cambiar aquello de nosotros mismos que no nos gusta

yo por ejemplo, ya dije que me voy a espabilar y a tratar de enterarme más de las cosas


Miriam y Esme:

pues sí estos perros somos unos nostálgicos incurables, gracias por todo una vez más, va también un abrazo de vuelta


Abril:

pues que vaya bien el trabajo y ya subo las fotos y tu texto superchido de la presentación

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